lunes, 28 de febrero de 2011

Por eso la poesía

La novela lo malo es lo que exige:
requiere un adulterio, asesinatos,
viajes larguísimos, curiosas coincidencias,
y un sinfín de avatares.
Los cuentos son más cortos
pero tienden a hacer de sus protagonistas
insectos esquemáticos, clavarlos
con su alfiler a un corcho y colocarles
ingeniosas cartelas.
En cambio, la poesía lo da todo
sin pedir casi nada. Es increíble
lo poco que hace falta en un poema.
Que estemos juntos, por ejemplo,
en una tarde tonta, igual que tantas,
y que digas de pronto:
'Qué suerte estar contigo', y que yo piense:
'Oírtelo decir es un milagro'.

Enrique García - Máiquez

 El jueves pasado, en la librería Alberti de Madrid, Enrique presentó su último libro de poesía, 'Con el tiempo', editado por Renacimiento. Lo presentó José Cereijo y fue una lectura emotiva y emocionante. Sigo el blog de Enrique desde que lo abrió y comparto con él muchas cosas pero hasta el jueves no lo conocía 'en carne analógica' y además, de regalo, también conocí a Leonor, su mujer, y a su hija Carmen que es casi una 'sobrina' para los asiduos a 'Rayos y Truenos'. García - Máiquez es tan entrañable como lo imaginaba cuando lo leía. Se ve, y se siente, que es buena gente que, a fin de cuentas, es lo más importante. Es tambien muy buen poeta. A la vista está.

8 comentarios:

Carmen dijo...

¡Cu-cu!

¡Aquí estoy, sobrepuesta!

Supongo que hoy seré la única comentarista de esta entrada porque os habéis debido quedar exhaustos todos en la anterior.

Me gusta mucho lo de la "carne analógica", y el comentario que hace Enrique G-M en su blog, muy acertado. En un orden de cosas parecido, yo tenía un jefe (un presidente, para más señas), que hablaba de los seres teóricos. Decía que un operador de Bilbao, por ejemplo, cuando pensaba en el presidente de una compañía de 40.000 personas que estaba en París o Londres, realmente pensaba en un ser teórico. El se consideraba un ser teórico, aunque diré que en analógico era realmente encantador. Yo le quería mucho porque, como me gustaba decir, de tres presidentes que tenía (el de España, el del Madrid y el de mi empresa), éste era el único que me llamaba por mi nombre y me daba dos besos cuando me veía.

Siempre me gustó la idea del "ser teórico"...

OJO: ¡NO VALE EMPEZAR CON SANTA TERESA, O TERESA A SECAS!

E. G-Máiquez dijo...

Muchísimas gracias por la entrada, por la salida (el otro día, hasta la librería Alberti, que qué detalle) y por haber escogido este poema, que es de mis favoritos.

Qué bonito lo de "casi sobrina", aunque puedes quitarle el "casi", tía T.

Babunita dijo...

Eso que Vd. cuanta del señor García es casi un milagro, dice mamy que está hastiada de admirar a autores por sus obras y defraudarse al conocerlos tanto que por buenísimos que sean, le cuesta volver a leerlos. También tenemos la suerte de conocer a alguno que siendo excelente escritor y poeta su encanto personal está a la altura. Pediremos el libro, nos ha encantado el poema.

PD: ¿Podría contarnos si mejora ECA?

T dijo...

Me alegra mucho leer que estás sobrepuesta, Carmen. Yo también. Ya ves que no he puesto nada ni de Asterix ni ligero pero si muy bonito.

Como siempre, gracias a tí Enrique. Disfruté mucho en el otro día. Y, con tu permiso, añado a Carmen a mis 25 sobrinos carnales y casi una docena más espirituales.

Sigue grave pero estable, Babunita. Hay que seguir esperando y rezando. Gracias.

Lourdes dijo...

No conocía a García - Máiquez hasta que antes de Navidad, navegando por tus enlaces, entré en su blog y desde entonces, soy lectora diaria del blog y de los enlaces a sus artículos de prensa.

La poesía que has elegido para hacerte eco de la presentación de su libro me ha gustado mucho porque es una preciosa manera de definir la poesía, de metapoesía, en definitiva.

Dice García - Máiquez que "...Es increíble/lo poco que hace falta en un poema." Me atrevo a decirle que no, que lo increíble es lo fácil que él lo hace. Ese mérito es patrimonio de muy pocos.

NáN dijo...

No le había leído. Así que antes de comentar he venido alguna vez a leer el poema.

Ahora estoy seguro de que me ha gustado mucho ese "lugar humilde" de la poesía en este poema. Ese intangible.

Y ojo que he escrito "intangible" y no "inefable", porque no pretendo liarla otra vez.

Y eso a pesar de que el algoritmo que ofrece las palabras de verificación me tiene "fichado" y le gusta el lío.

No puede entenderse de otra forma el hecho de que precisamente en este blog me haya ofrecido escribir:

suffi

E. G-Máiquez dijo...

Qué elogio tan bonito, Lourdes. Como pocos. Muchas gracias. También haberle gustado a NáN me llena de alegría.

giovanni dijo...

Me encanta el poema! (Puedes decirlo a él?)

Un saludo desde Amsterdam