viernes, 27 de mayo de 2011

Feria en Madrid

Alberto Corazón

'Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos. Ocurre entonces la emoción singular llamada belleza, ese misterio hermoso que no pueden descifrar ni la psicología ni la retórica'.

Jorge Luis Borges

PS.- Me gusta mucho el cartel de Alberto Corazón, me evoca la 'Escala de Jacob' que es el motivo de mi ex-libris.

11 comentarios:

Fernanda dijo...

Es un cartel estupendo, sugiere cosas y la idea de ir subiendo gracias a los libros me parece genial.

T dijo...

Corazón es un artista, a mí me gusta mucho y este cartel está muy conseguido, coincido contigo, Fernanda.

NáN dijo...

Es un gran cartel. Y carece de lo que se busca ahora "grandiosidad, pompa y circunstancias". Me gusta además la humildad de los travesaños: muy al caso, porque la lectura es una actividad íntima y humilde.

Viéndolo así, me pregunto: ¿nadie de nuestro querido Ayuntamiento y esperanzada Comunidad se dio cuenta que lo rompe con sus colores y podrían haber tenido la "humildad" de no aparecer?

Carmen dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carmen dijo...

Sí que es difícil modificar! Decía que:

Pues yo me enteré el jueves de que, para poder tener una caseta, hay que llevar con la tienda abierta 12 meses. La verdad, tal y como están las cosas, podrían quitar esa restricción, o aliviarla un poco. Cuando se abre un comercio, lo que interesa es darte a conocer y vender mucho y pronto para recuperar la inversión cuanto antes. Esto no nos cuesta a los contribuyentes, y una subvención sí. Deberían pensar un poco más en no poner trabas a los emprendedores (no necesitan que les ayuden, basta con no incordiar mucho).

NáN dijo...

Además de eso, Carmen (te lo digo porque fui editor y tuve caseta tres años), los precios se han vuelto abusivos: solo las grandes editoriales y las grandes librerías pueden decir que, con lo que han vendido, cubren gastos y hay beneficios.

Para los demás, lo importante es darse a conocer (pequeñas editoriales cuyos libros NUNCA están en las mesas de novedades; o librerías de barrio que hacen amistad con vecinos del barrio). O sea, es un escaparate MUY caro.

De verdad que me cuesta entender que se hagan costosísimas campañas para promover la lectura y se "atraque" a los medianos y pequeños, que ofrecen alternativas.

Si el Ayuntamiento hace "negocio", horrible; si va a parar a cualquier "asociación" horrible. La Feria del Libro de Madrid no necesita gastos en publicidad, porque todos los medios hablan de ella.

Con pagar el coste de levantar y quitar la caseta, y que el Ayun pague la escasa electricidad que se gasta, el precio no debería pasar de los 600 euros.

Aparte de lo dicho, no visito la Feria, porque me marean las multitudes: dedico este tiempo a visitar pequeñas librerías casi vacías y a comprar allí los libros, aunque pierda el 10%. No es que sea rico, pero en realidad, todos usamos ese 10% para tomarnos carísimas cervezas y tapas en El Retiro, para reponernos. Va lo comido por lo servido.

T dijo...

Creo que es la comisión organizadora, integrada por editores, libreros y distribuidores, quien establece las condiciones para estar en el Retiro que cada año, en febrero más o menos, abre el plazo para solicitar estar en mayo en el Paseo de Coches del Retiro. Supongo que NáN, que ha tenido caseta, conocerá mejor los detalles.

En cuanto al cartel, la ausencia de logos, como ocurre en las bolsas que no los tienen, sin duda haría un gran favor a la estética pero incumpliría la ley de contratos del sector público.

Y por cierto, alguien de la comisión organizadora debería haber reparado en la frase publicitaria del banco que patrocina la feria. Es un atentado a la sintaxis, lo que en una feria del libro es doblemente sangrante.

Ana dijo...

Carmen dice "Deberían pensar un poco más en no poner trabas a los emprendedores (no necesitan que les ayuden, basta con no incordiar mucho)". Le agradezco el dardo por la parte que me toca;-)

Nan tiene usted razón en cuanto a que el diez por ciento ahorrado en libros se ahoga en cervezas y tapas después del paseo pero aún así a mí me sigue gustando ir a la Feria, incluso, en fin de semana que es cuando yo puedo ahora. Es una tradición y aunque esta feria difiere mucho de la que yo recuerdo de niña sigo disfrutando y siempre encuentro qué llevarme a casa.

Claro que yo encuentro qué llevarme a casa en la feria, en una librería pequeña y en el quiosco de al lado de mi casa.

Lourdes hice caso de su sugerencia y "Mani, un viaje por el sur del Peloponeso" engrosa el montón de libros pendiente de leer.

Carmen dijo...

Gracias, NàN por la información. Estoy muy de acuerdo, es un escaparate. Sin embargo, una librería de barrio con una buena propuesta puede encontrar el tráfico que no tiene habitualmente. Aunque por lo que dices, se ve que hay que echar buenos números.

Ana, perdone vd si le he dado con el dardo. Esto le pasa por ponerse en medio ;-)

Lourdes dijo...

He visto por la tele internacional unas imágenes de este fin de semana y no me sorprende que haya muchos interesados en abrir caseta, y que no sea barata, porque había muchísimas personas visitándola. Imagino que a quienes van, las ventas les compensan la inversión.
No he estado nunca en Madrid en estas fechas pero aunque tampoco soy amiga de las multitudes, creo que me gustaría pasear por ella, aunque pondría un límite al gasto antes de empezar porque a mí me pasa lo que a Ana y mi marido nos ganaría a las dos juntas.

Ya me dirá qué le parece el librito.

Ana dijo...

Todavía le quedan dos fines de semana a la Feria ¿no se animan? hace un tiempo magnífico en la capital del Reino.